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Editoriales

Tu obra no está buena

Tu obra no está buena

Condenar la violencia y la mala saña en la reseña de Billy Elliot era indispensable, pero el ruido mediático nos dejó al borde de otro peligro: la tiranía del elogio constante. Por qué defender una obra no debe significar el fin de la mirada crítica, y cómo sobrevivir a nuestra propia aldea.
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