Clara, una enfermera, se prepara para dar un importante discurso. Pero, antes de salir de su casa, encuentra una nota de su novio, Salvador, un buzo profesional. “Me voy. Me llevo la paellera”, acompañada de un misterioso sable y un traje de neoprene.
Clara emprende una búsqueda desesperada por toda la ciudad. En un recorrido donde lo cotidiano se vuelve extraordinario, su imaginación será la brújula. Ella corre, llora, nada, escapa, sostiene y baila con un sable sobre su cabeza. Y se detiene. En un mundo que empuja a correr sin pausa y donde la exigencia parece no dar tregua. “Nunca me detuve” invita a hacer algo cada vez más difícil: detenerse. ¿Cuándo fue la última vez que te detuviste?
Como una forma de mantener un debate respetuoso, eliminaremos cuentas y mensajes agresivos u ofensivos. Revisá el reglamento aquí.