Buscando...
Comunidad Escenarios Nacionales

Día del Teatro Latinoamericano: a 58 años del histórico festival de Manizales

Impulsada por el CELCIT, la fecha conmemora la inauguración del Festival de Manizales de 1968. Este año, el dramaturgo brasileño Aimar Labaki redactó el mensaje anual.
Día del Teatro Latinoamericano: a 58 años del histórico festival de Manizales
Cada 8 de octubre se conmemora el Día del Teatro Latinoamericano, una iniciativa impulsada por el CELCIT que rinde homenaje a la inauguración del histórico Festival de Manizales de 1968. Aquel certamen colombiano, que se mantiene vigente, fue pionero en consolidar redes de intercambio entre compañías de distintos países de la región. Para esta edición, el dramaturgo brasileño Aimar Labaki fue el encargado de redactar el manifiesto conmemorativo, el cual dedicó a la memoria del director Aderbal Freire Filho. En su mensaje, el autor reivindicó la potencia del encuentro presencial del hecho escénico y la palabra frente al avance de la virtualidad, las lógicas algorítmicas y los autoritarismos en el continente.

Este 8 de octubre se conmemora un nuevo Día del Teatro Latinoamericano, una iniciativa impulsada institucionalmente por el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (CELCIT) con el objetivo de reivindicar el trabajo de la comunidad escénica de la región.

La fecha responde a la primera edición del Festival Internacional de Teatro de Manizales, en Colombia. Este evento, que mantiene su continuidad en la actualidad, es considerado el encuentro de artes escénicas más antiguo del continente y funcionó desde sus inicios como el primer espacio formal para la consolidación de redes de circulación iberoamericanas.

Aquel encuentro de intercambio y exhibición reunió en sus inicios a diversos representantes de la actividad teatral sudamericana. Según los registros de la primera edición, el festival contó con la participación de grupos y compañías provenientes de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela.

El manifiesto de Aimar Labaki

En cada edición, el CELCIT convoca a un referente de la escena continental para redactar un texto conmemorativo. Este año, la tarea recayó en el dramaturgo, director y ensayista brasileño Aimar Labaki.

En su mensaje, el autor aborda las condiciones actuales de la producción escénica regional, la cual describe cruzada tanto por su diversidad estética como por las tensiones políticas de los distintos territorios. Como cierre de su declaración, Labaki dedicó expresamente el manifiesto de 2026 a la memoria del director Aderbal Freire Filho, subrayando su rol como una figura clave para el desarrollo del teatro contemporáneo.

A continuación su mensaje:

Dedico este texto al gran hombre de teatro Aderbal Freire Filho, que amaba y conocía el teatro latinoamericano.

El Día del Teatro Latinoamericano es hoy. Y mañana. Y ayer. Y todos los días que lo precedieron y los que lo sucederán. El Día del Teatro Latinoamericano es una efeméride importante porque le recuerda a la sociedad nuestra especificidad, y a nosotros, nuestro oficio.

El mundo está dominado por estructuras económicas, ideológicas y tecnológicas que tienden a sustituir la palabra por la imagen, la presencia por la virtualidad, el cuerpo por la máquina, la razón por la mentira, el diálogo por el algoritmo. En esta realidad, el Teatro parece imposible.

Al fin y al cabo, Teatro es un cuerpo frente a otro cuerpo, dialogando por medio de elementos de lo sensible —imágenes, sonidos, símbolos, sensaciones— en busca de una comprensión que no se limita a la razón, pero que tampoco la excluye, en la medida en que no renuncia a la palabra.

Y, sin embargo, nunca fue tan deseable ni tan deseado. Como solo existe si los cuerpos de actores y espectadores están en un mismo espacio, es un antídoto contra un mundo que pretende reemplazar el encuentro por las máquinas. Por ser presencial, exige que lo virtual ceda por un momento su lugar a la presencia. Como necesita de la palabra común entre actor y espectador, impide que la imagen lo ocupe todo. Como solo existe si se establece el diálogo, devuelve lo irracional a su lugar, fuera del protagonismo. Como es el imperio del deseo y de lo imprevisible, ningún algoritmo puede determinarlo por completo.

El Teatro, como todo Arte, no tiene función, salvo su propio ejercicio arbitrario de juego con los elementos de lo sensible, consciente de la tradición, arraigado en la comunidad, causando innumerables consecuencias, pero en sí mismo inconsecuente. Su único compromiso es con la irresponsabilidad de quien sabe que, antes que nada, está jugando.

Su propia existencia es política, aunque la forma y los elementos del juego estén aparentemente desprovistos de esa intención. Hoy más que nunca, el teatro es, en sí mismo, una respuesta al autoritarismo y a las respuestas prefabricadas y mentirosas sobre qué es el Hombre y por qué está como está.

La ignorancia y el autoritarismo se ejercen hoy con orgullo y desvergüenza. El Teatro permanece humilde en su certeza de que nada sabe y de que no puede controlar aquello que es flujo, aquello que es vida. Los espacios teatrales son lugares sagrados donde los ciudadanos viven el rito del encuentro de su vida particular con la vida de la comunidad.

América Latina está tomada nuevamente por el fascismo. Y el Teatro, ahora como siempre, es el arma más poderosa contra él. Porque el Teatro es vida, el fascismo es muerte. Sí, todos moriremos. Pero la muerte solo reina del otro lado de la Estigia. De este lado, la Vida —y el Teatro— siempre vencerán.

Aimar Labaki
Dramaturgo y director brasilero
    Redes sociales
    Comunidad Escenarios Nacional

    Como una forma de mantener un debate respetuoso, eliminaremos cuentas y mensajes agresivos u ofensivos. Revisá el reglamento aquí.

    ¡Leé, difundí, apoyá!
    Necesitamos de tu ayuda para seguir creciendo

    ¡Colaborá con
    Escenarios Nacionales!

    Tu aporte voluntario es el motor de este medio. Sumate y ayudanos a seguir haciendo periodismo teatral independiente.