La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires dio el primer paso formal para modificar la nomenclatura de la estación Uruguay de la Línea B del subte, que pasará a llamarse "Uruguay - Teatros". El cambio, impulsado por la Asociación Argentina de Empresarios/as Teatrales (AADET), obtuvo aprobación en primera lectura y se encamina a su sanción definitiva.
El proyecto fue acompañado por 52 votos a favor y no registró oposición en el recinto. La propuesta de la cámara empresaria se fundamenta en la ubicación estratégica de la parada, cuyas inmediaciones concentran la mayor cantidad de salas y espacios de producción de espectáculos a nivel nacional.
En los fundamentos de la iniciativa, desde AADET señalaron que el cambio busca "consolidar la identidad cultural del circuito teatral porteño, reforzar la orientación del sistema de transporte para el público espectador y aportar a la valorización urbana de la zona".
Esta modificación en el nombre acompaña la reciente obra de puesta en valor de la estación. En febrero de este año, la parada reabrió al público tras permanecer cinco meses cerrada. A través de un convenio con la entidad teatral, se incorporó una ambientación temática alusiva a la avenida Corrientes, que incluyó la instalación de elementos visuales como telones, butacas y luminarias que simulan marquesinas tradicionales.

El debate patrimonial
La reciente intervención estética de la estación desató controversias. Usuarios y especialistas en transporte señalaron que la obra adoptó un enfoque escenográfico, relegando la preservación histórica de la red.
A diferencia de otras líneas, las estaciones de la B perdieron gran parte de su diseño original durante la década del 90 y carecen de protección como Monumento Histórico Nacional. En ese contexto, el debate técnico se centra en la disparidad de criterios: mientras en Malabia se recuperaron azulejos y cartelería original, en Uruguay no se contempló la restauración de piezas ni la inclusión de una "ventana patrimonial" que dé cuenta del pasado del andén.
Desde AADET destacaron que en las inmediaciones de la estación Uruguay se concentra el mayor número de salas teatrales y espacios de producción de espectáculos del país, lo que —según sostienen— justifica la decisión de vincular su nomenclatura con el perfil cultural del área. De avanzar la medida, se formalizaría así el vínculo entre la red de transporte y uno de los principales polos teatrales de la Ciudad.