Durante la mañana del lunes, Marixa recordó cómo en su momento llamó al productor de la obra, Darío Arellano, comentándole la situación sobre la violencia que Corona ejercía sobre ella: "Él quiso reorganizar una paz, un encuentro en el camarín. Yo estaba con Gladys Florimonte. Entra con Corona y me pegó ahí. Se me tiró encima. Cuando me veía le provocaba algo, no sé qué. Cosas".
Coco Sily, conductor invitado al programa, preguntó si el capocómico estaba "caliente con ella"; a lo que Marixa respondió que no sabía qué le pasaba.
"Hoy hubiese sido terrible. En el momento que nos pegamos, que fue en la pata del escenario. Tenía que salir a un cuadro musical, donde tenía que estar relajada, y entré toda despeinada, con la ropa torcida. Fue terrible. Una locura. Cuando salgo a hacer el cuadro, Corona cruza gritando dónde estaba la hija de puta, que era yo… Y estaba ahí atrás bailando. Que no se diera vuelta y me viera porque era una locura. Muy fuerte", recordó Marixa.
"La obra era un exitazo. Ganamos un Premio Estrella de Mar. Yo renuncié. Mandé carta documento. Y en ese momento la prensa me seguía para todos lados. Me fui cuando comenzaba febrero. Plena temporada. En esas temporadas rabiosas. De mucha mucha gente", agregó la cantante.
"La despedida me quedó grabada. Era en el teatro Lido. Las dos calles, en las que tiene salida, Entre Ríos y Santa Fe, colmadas. La policía tuvo que cortar la calle del amor de la gente con pancartas. Las dos calles tomadas. Lo que me costó salir de la cochera. Fue para mi una despedida icónica. Todos los medios grabando y la gente gritando. Fue muy feo por lo que me fui pero muy emotivo por la gente", contó Marixa.
"No sé si hay antecedentes. Y si lo hay no se hizo público. Pero no pasaba con Corona. Si me pegas una cachetada, yo te pego. Y nos agarramos. Me dijeron que no debía haberle contestado, pero me tenía que defender. Yo no tengo ningún problema en defenderme. Donde me levantas la mano, te la levando dos veces. No tengo problemas", recordó la ex vedette.
Para cerrar, también comentó que el humorista tres años después le pidió perdón y volvieron a trabajar juntos: "Y yo todo el tiempo lo amenazaba, en joda, con verdad… Y le decía que no me levante la mano porque yo te la devuelvo. Hicimos las paces. Y gracias a Dios, en muchos meses de gira, no me levantó la mano nunca. Le levantó a otros, pero no a mi, a hombres."