"Estamos buscando la manera y tenemos muchísimas ganas que las cuentas nos cierren", aseguró la funcionaria sobre la iniciativa que impulsan los vecinos para expropiar el inmueble y reabrirlo como espacio artístico y cultural. El tema fue uno de los principales ejes del encuentro, que se realizó en un salón de eventos ubicado en una de las esquinas de Gavilán y Magariños Cervantes.
Abierto como cine - teatro en 1920, su cierre fue a fines de la década del 60, luego fue una sucursal de la cooperativa El Hogar Obrero y ahora está sin uso desde hace más de tres décadas.
"Estoy contenta con lo que estamos haciendo, pero vengo a ver lo que nos falta porque nuestro objetivo es que los ciudadanos nos digan en qué podemos mejorar", afirmó Ricardes.
Norberto Zanzi, integrante del colectivo barrial, por su parte, comentó: "Queremos disfrutar de la cultura y, por ende, de los cines y los teatros, por eso pedimos que el Gobierno de la Ciudad compre y ponga en valor el Taricco".
Destacó que "es un espacio histórico" por el que los vecinos iniciaron hace tiempo una lucha para su salvataje. "Lamentablemente no hemos tenido suerte porque nos dicen que falta la decisión política para la expropiación".
El predio, de 1.000 metros cuadrados y con salida también a la calle Nicasio Oroño, fue declarado Sitio de Interés Cultural en 2004 y está incluido en la Ley 1837 que lo declara sujeto a expropiación. Distintas figuras políticas y organismos, como la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, se pronunciaron a favor de su puesta en valor.