El artista murió esta tarde en una clínica porteña a raíz de una enfermedad pulmonar que lo acosaba desde hace mucho tiempo, sin vinculación con la Covid-19, informó a Télam su esposa Olga.
Respetado por el público y la crítica como director riguroso, atento al instante escénico y al trabajo de sus actores, como intérprete tenía el privilegio de apoderarse del escenario con autoridad, presencia y elegancia, ayudado por una voz que manejaba con gran oficio.
Ordano fue miembro fundador del Grupo de Repertorio e integrante de la Comisión Directiva de Teatro Abierto.