Hay nombres que no se leen, se escuchan. Resuenan en el eco de los teatros vacíos y en el empedrado de San Telmo. No son solo cinco biografías; son cinco formas de haberle puesto el cuerpo a un país que siempre parece estar por inventarse. Desde la militancia del escenario hasta el brillo de los Óscar, estas mujeres no solo ocuparon los Escenarios Nacionales: ellas los fundaron. Aquí, un brindis necesario por las dueñas de nuestra memoria.
Alejandra Boero (1918 - 2006)
Nació en Buenos Aires un 9 de diciembre de 1918. Fue mucho más que una actriz y directora: fue una arquitecta de voluntades. Como fundadora del grupo "Nuevo Teatro", forjó una forma de construcción social del teatro en la década del 50 que cambió las reglas del juego. Su legado se mide en prepotencia de trabajo: actuó en más de cuarenta obras y dirigió tantas más, pero su mayor obra fue, quizás, la formación de las generaciones de actores que hoy sostienen nuestras tablas.
Libertad Lamarque (1908 - 2000)
Rosarina de ley, nacida en 1906, Libertad fue la voz que le puso melodía al drama. Empezó a los siete años en ciclos de obras militantes que organizaba su padre y, para 1925, ya era parte de la compañía teatral Nacional. Pero las tablas fueron solo el trampolín: el cine la consagraría internacionalmente como "La Novia de América". Una mujer que supo llevar el sentimiento argentino a cada rincón del continente sin perder nunca la elegancia del barrio.
Tita Merello (1904 - 2002)
La "Morocha Argentina" nació en un conventillo de San Telmo en 1904. Su debut fue en ¡Tango! (1933), el primer filme sonoro nacional, donde compartió cartel con Libertad Lamarque. Su carrera es un mapa eterno: treinta y tres películas, veinte obras teatrales y tres ciclos radiales. Pero Tita fue, ante todo, una actitud ante la vida. Como ella misma dijo: "Hice de mí lo que quería, y tengo el orgullo de haber sacado, de entre las mujeres, una mujer íntegra. Yo le di cara a la vida, y me la dejó marcada".
Norma Aleandro (1936 - )
Nacida el 2 de mayo de 1936 en Buenos Aires, Norma es nuestra brújula cultural. Fue la cara de la primera película argentina en ganar el Óscar (La historia oficial, 1985) y la primera actriz nacional en ser nominada por la Academia. Con más de sesenta películas, su paso por el teatro es sagrado: desde La Piaf hasta su regreso con Pequeñas Patriotas. Una intérprete multifacética que sabe que el secreto del arte está en la verdad que se pone en juego cada vez que se enciende un foco.
Niní Marshall (1903 - 1996)
Nuestra "Cervanta", como la definió María Elena Walsh. Nacida en 1903, arrancó como periodista bajo el seudónimo de Mitzy antes de revolucionar el cine y la radio. Con personajes como Catita o Cándida, Niní fue una cirujana del habla argentina; capturó los arquetipos de la inmigración y los transformó en mitología pura. Con más de cincuenta premios internacionales, demostró que hacer reír es la forma más inteligente y aguda de entender quiénes somos.