Ferrero se formó en actuación con Ricardo Bartís y completó su entrenamiento actoral con reconocidos maestros como Javier Daulte, Pompeyo Audivert y Alejandro Maci, entre otros. Asimismo, estudió dirección teatral con Juan Carlos Gené y Guillermo Cacace. Su amplia formación incluyó estudios de clown, tango, danza, técnica vocal, escritura y composición musical, entre otras disciplinas artísticas.
Desde sus inicios como actriz desarrolló una carrera sostenida, participando de manera ininterrumpida en proyectos del teatro independiente, oficial y comercial, y trabajando con destacados directores y dramaturgos. Además formó parte de la compañía del Sportivo Teatral, integró el grupo Ácido Carmín junto a Eugenia Alonso y el grupo Los Celebrantes, bajo la dirección de Vivian Luz.
Su extensa labor teatral como actriz incluye las obras "La memoria futura", "Voces de las abuelas", "Largo viaje de un día hacia la noche", "Bodas de sangre", "La comedia es peligrosa", "Once Berlin", "Mi hijo solo camina un poco más lento", "Diamante", "El vestidor", "38SM", "UMBRiO", "Un mechón de tu pelo", "La crueldad de los animales", "Mau Mau o la tercera parte de la noche", "33 variaciones", "Almas ardientes", "Simplemente Concha", "4D Óptico", "El diario de Carmen" y "Rosa Mística", entre otras.
Además de su labor como actriz, Gaby Ferrero desarrolló una intensa y sostenida actividad docente. Desde mediados de la década del '90 dictó clases de actuación, especialmente a niños, niñas y adolescentes, tarea que consideró fundamental tanto en lo artístico como en lo humano, y que profundizó una vocación pedagógica presente desde sus primeros años como maestra y profesora universitaria.